Las Procesiones de Semana Santa

Las Procesiones de Semana Santa

marzo 28, 2020 0 Por admin

La Semana Santa es la fiesta más importante del año litúrgico para los cristianos de todo el mundo. Durante todos los días que comprende se celebran numerosos actos religiosos y procesiones, aunque sin duda las fechas claves son las que componen el triduo pascual, que va desde la tarde del Jueves Santo (fin de la Cuaresma) hasta la madrugada del Domingo de Pascua.

Son tres, las fechas clave: Jueves Santo, que conmemora la Última Cena y la institución de la Eucaristía; Viernes Santo, día de meditación sobre la pasión de Jesús y Sábado Santo, donde tiene lugar la vigilia pascual con la que se conmemora la resurrección del Mesías.

De esta forma, el origen de la Semana Santa como una fiesta cristiana hay que situarlo hace más de 2.000 años, en la propia muerte y resurrección de Jesucristo, un relato que se transmitió de generación en generación hasta nuestros días gracias a los escritos realizados por los evangelistas en la Biblia.

La Iglesia en sus inicios quiso recordar este hecho e instauró el domingo como el día del Señor, fecha en la que se renueva la fe cristiana y se repite el ritual de la eucaristía. Una eucaristía que toma más sentido que nunca durante la Semana Santa, periodo que recuerda los últimos días de Jesús y que también se caracteriza porque las calles de nuestro país se engalanan y se llenan de gente para ver las tradicionales procesiones. Pero, ¿por qué surgieron?

En España, estos desfiles religiosos hay que situarlos en el nacimiento de las cofradías y hermandades de Semana Santa en el siglo XII y XIII. De origen laico, surgieron como forma de que sus integrantes se apoyen en los momentos difíciles (enfermedad, muerte…), así como para experimentar juntos la Pasión de Cristo.

Con el objetivo de representar el padecimiento de Jesús durante los últimos instantes de su vida y de llevar la liturgia que se celebraba en las iglesias a todo el pueblo (en aquella época no estaban al alcance de todo el mundo), las hermandades y cofradías decidieron salir a la calle, dando lugar a las procesiones.

En México, se realiza desde finales del siglo XVIII, cuando solamente se hacían oraciones y meditaciones, en torno a esta fecha tan significativa.


NACHO LÓPEZ, JESÚS CARGA LA CRUZ AL REPRESENTAR EL VIACRUCIS EN IZTAPALAPA, 1954, NEGATIVO DE PELÍCULA DE SEGURIDAD, INV. 374709, SINAFO, SECRETARÍA DE CULTURA-INAH-MEX; REPRODUCCIÓN AUTORIZADA POR EL INSTITUTO NACIONAL DE ANTROPOLOGÍA E HISTORIA

Es en 1843, cuando en Iztapalapa  padeciera un brote de cólera que diezmó a la población, en su mayoría indígena; esta desapareció “ milagrosamente» tras la veneración de los habitantes a imágenes de Cristo, en especial, al “Señor de la Cuevita”.

De ahí empieza a surgir la tradición de representar, la Pasión, Muerte y Resurección de Jesucristo.

En el siglo XIX la Pasión de Cristo ya se representaba en pueblos cercanos a la Ciudad de México, como Cuautitlán, celebración que fue plasmada por el destacado pintor y escultor Primitivo Miranda

Asi, en miles de comunidades de todo el país, al igual que en miles de comunidades del mundo, se realizan representaciones, en las que los fieles participan representando a los diversos personajes bíblicos.

En el caso de Iztapalapa, tanto actores como la misma alcaldía pidieron que el gobierno de México solicitara ante la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) que la representación de la Pasión de Cristo sea declarada patrimonio intangible de la humanidad. En la Ciudad de México, desde el 2012 fue nombrado Patrimonio Cultural Intangible.

Fuente: https://relatosehistorias.mx/nuestras-historias/iztapalapa-del-fuego-nuevo-la-semana-santa